Palencia

La ciudad de Palencia es rica en monumentos y rincones representativos. Palencia, es una hermosa tierra, un lugar que sorprende a cuantos lo visitan y del que se llevan un grato e inolvidable recuerdo. Aquí encontrará el viajero edificios modernos junto a otros antiguos que hablan de un pasado glorioso; zonas verdes para disfrutar de la naturaleza; monumentos religiosos; plazas y paseos; calles emblemáticas; una exquisita gastronomía y singular folklore...

La capital está situada al sur de la provincia, y ocupa las altas terrazas junto al río Carrión.

Le proponemos dar un paseo por la ciudad, disfrutando de cada rincón, de cada monumento y de la amabilidad y hospitalidad de sus gentes.

Si decide venir en tren, al salir de la estación, lo primero que atravesará es el parque de los Jardinillos donde podrá conocer la ruta botánica. Saliendo del parque, y hacia la izquierda, recorrer la emblemática Calle Mayor es un placer; en ella se encuentran la mayoría de las edificaciones civiles de interés y es el centro de la actividad comercial.

Situado en el número 19 de esta calle está el Palacio Barroco, ejemplo de arquitectura nobilliar del siglo XVIII. También junto a esta calle se encuentra la Plaza Mayor construida en el siglo XVII y en su centro un monumento a Alonso Berruguete del escultor Victorio Macho.

Junto a esta plaza, el convento de San Francisco, fundado por franciscanos en el siglo XIII. Desde un cruce conocido como los Cuatro Cantones, se contempla la iglesia de Nuestra Señora de la Calle o de la Compañía.

Siguiendo la Calle Mayor hasta el final se llega al parque del Salón que cuenta con un amplio paseo, un auditorio, circuito de bicicletas, pista de patinaje, fuentes, esculturas... Y frente a él se ve la Huerta de Guadián, donde está situada una joya románica: la iglesia de San Juan Bautista con su magnífica portada de arco apuntado.

Un agradable paseo es el que puede darse por la orilla del río, hasta llegar a una calle que conduce a la Catedral llamada ésta "la Bella Desconocida" y levantada sobre una cripta prerrománica; una rica decoración es la que tienen las puertas góticas; la torre es de gran belleza. Muy cerca, en la calle San Marcos, está el Museo Arqueológico provincial; también el Museo Catedralicio.

El viajero no deja de advertir, y de admirar, a su paso por Palencia lo que es representativo de ésta: el Cristo del Otero, obra del insigne escultor palentino Victorio Macho. Situada sobre un otero o cerro, es figura de 30 metros de altura visible desde antes de llegar a la ciudad, y desde donde se puede disfrutar de una preciosa vista panorámica.

Pero hay más calles, más parques, más monumentos, más que descubrir en esta tierra que sorprenderá a cuantos la visiten, de la que sin duda se llevarán un grato e inolvidable recuerdo, y a la que desearán volver pues hay mil motivos que invitan a hacerlo.