Esclusas del Canal de Castilla

La construcción del canal de Castilla duró casi un siglo y estuvo marcada por importantes problemas económicos, aunque constituye una de las obras de ingeniería de mayor importancia de su época. Comenzó a construirse en 1753, y la fecha de finalización de las obras fue 1849. El Canal supuso una importante vía de comunicación. El principal objetivo en la construcción de este Canal fue librar del aislamiento físico y económico a Castilla y León y comunicarlas con el océano a través de la navegación fluvial. Se crearon tres ramales para conectar Valladolid y Medina de Rioseco con Alar del Rey.

Recorre un total de 207 kilómetros con un desnivel a lo largo de su trazado de 150 metros. Para salvar estos desniveles del terreno fue necesario acometer obras de gran envergadura; algunas de ellas son la presa de San Andrés, en Herrera de Pisuerga, el acueducto de Abánades con cinco ojos sobre el río Valdavia y el grupo de cuatro esclusas (la 17, 18, 19 y 20) en Frómista, necesarias para salvar un desnivel de 14,20 metros. Además en Frómista existe otra esclusa (la 21).